Si buscas lo que amas, te estás buscando a ti mismo y, si encuentras lo que amas, te encuentras a ti mismo.

Si buscas lo que amas, te estás buscando a ti mismo y, si encuentras lo que amas, te encuentras a ti mismo.

Si buscas lo que amas, te estás buscando a ti mismo y, si encuentras lo que amas, te encuentras a ti mismo

En los anteriores artículos publicados hemos hecho un repaso de las variables sobre las que podemos intervenir para reducir el estrés y para que éste sea menos nocivo para nuestra salud. Sin embargo, aunque consiguieras dejar de experimentar emociones desagradables como el miedo, la tristeza o la ira, esto no sería suficiente para alcanzar el bienestar o la felicidad, porque ésta no viene por sí sola.

Si no la buscas, no la encuentras. Por supuesto que tampoco podrías encontrarla si sufres constantemente, pero aunque consiguieras una paz interna duradera y su correspondiente gozo, te perderías otros muchos gozos que están en el mundo, fuera de ti, si no los buscas.

Tú eres lo que te gusta, lo que amas y lo que te apasiona

Así que se trata de buscar lo que te gusta, lo que amas, lo que te apasiona, lo que te fascina, porque eso eres tú. No estoy hablando de metafísica, sino de algo más sencillo, natural y cotidiano. Para que entiendas un poco mejor lo que  quiero decir, te pondré dos ejemplos de mi experiencia: me di cuenta de que soy un romántico empedernido cuando escuché Marry Me de Hans Zimmer (si la escuchas, tal vez descubras lo mismo); también me di cuenta de que “soy” psicólogo cuando leí un libro de Freud que me interesó mucho.

En mi caso, me encontré en la música o en la psicología que tanto amo, no en el silencio de la meditación. Curiosa paradoja, encontrarse fuera de uno mismo. Por eso se puede decir que si buscas lo que amas, te estás buscando a ti mismo, y si encuentras lo que amas, te encuentras a ti mismo. Esta búsqueda es tu verdadero camino.

Si caminas por él, por mucho que busques sin encontrar, no desfallecerás, porque sabes que la recompensa es muy grande: ni más ni menos que la plenitud, la satisfacción completa, una felicidad más estable y probablemente una vida más larga. Sin duda. Así que aprovecha al máximo tu vida y no te conformes con menos, porque, si lo haces, al final tu vida acabará aplastándote, ya que será una carga muy pesada y, aunque hayas conseguido no sufrir, el conformarte con eso se convertirá en un enorme sufrimiento.

Elabora un proyecto vital ilusionante

En los cursos que se ofrecen en mindfulnessparalasalud.es también utilizamos la atención plena para que seas más consciente de lo que te gusta, de lo que te hace disfrutar, y te orientamos para que puedas elaborar un proyecto vital ilusionante, que te entusiasme y que te ayude a seguir adelante con tu vida.

Ramón Mora

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